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6. INFORMACION TECNICA Aunque el acabado anodizado o pintado de los perfiles EXTRALUM es extremadamente duradero y resistente, siempre necesitan de una adecuada limpieza y mantenimiento. En esta información técnica se presentan métodos aplicables para limpiar la superficie del aluminio, con capa anodizada o pintura, al finalizar los procesos de construcción y para mantenimiento subsecuente. Está dirigida a arquitectos, ingenieros, instaladores, contratistas, administradores de obra y propietarios, interesados en el cuidado y mantenimiento apropiado de aluminio con acabado arquitectónico. ALUMINIO ANODIZADO Como cualquier material de construcción con acabado, el aluminio anodizado requiere un cuidado razonable antes y después de la instalación, así como limpieza y mantenimiento periódico después de instalado. Aún cuando el aluminio anodizado posee una resistencia excepcional a la corrosión, decoloración y desgaste, su belleza natural puede dañarse por contacto con ciertos productos químicos, por condiciones ambientales agresivas o por negligencia. Tales condiciones usualmente afectan solo el acabado de la superficie y no reducen la vida útil del aluminio. Sin embargo, las marcas resultantes pueden ser permanentes. Por ejemplo, cemento, materiales alcalinos y algunos selladores pueden rápidamente corroer la capa anódica si se les permite secar sobre la superficie del metal. ALUMINIO PINTADO En algunos ambientes el polvo y sedimentos podrían no significar un riesgo para la capa de pintura, pero la limpieza y cuidado de la superficie de pintura son condiciones deseables en beneficio de la apariencia del material. La limpieza debe ser estricta en áreas en donde depósitos industriales pesados han opacado la superficie, también cuando se han formado depósitos de materiales usados en los procesos de construcción o cuando por acción de la lluvia o lavados hay escurrimientos de materiales que se depositan sobre la superficie del metal. Tanto las superficies anodizadas como las pintadas, expuestas al ambiente, recogen polvo y sedimentos. La cantidad de contaminantes que se depositan varía dependiendo del área geográfica, las condiciones ambientales, el acabado y la ubicación del edificio. Una limpieza más frecuente será requerida en áreas industriales comparadas con zonas rurales. La frecuencia de precipitaciones pluviales o lluvias, puede favorecer a una reducción en la frecuencia de limpieza, removiendo los depósitos solubles en agua. En regiones tropicales costeras de alta humedad, los ciclos frecuentes de condensación y evaporación pueden ocasionar depósitos salinos que se adhieren tenazmente a la superficie del aluminio. En zonas donde las precipitaciones son bajas, la oportunidad de lavado natural de la superficie es mínima. Para lograr una mayor eficiencia y economía se recomienda programar la limpieza del aluminio junto con otros elementos del edificio, tales como el vidrio. PROCEDIMIENTO DE LIMPIEZA Los depósitos de materiales de construcción, concreto y repello, deben removerse tan pronto como sea posible. El procedimiento exacto para la limpieza varía dependiendo de la naturaleza y grado del depósito. Al seleccionar el método de limpieza deben considerarse todos los materiales de la construcción que podrían verse adversamente afectados por el escurrimiento de soluciones jabonosas o químicas durante el lavado. Se recomienda utilizar agua limpia y realizar la limpieza en condiciones de baja intensidad solar o durante un día nublado. Inicie siempre la limpieza desde el nivel superior hacia los niveles más bajos. Se recomienda iniciar con métodos suaves de limpieza y solo si es necesario, utilizar mayor intensidad. El procedimiento más simple consiste en lavar la superficie con agua limpia, usando una presión moderada para desprender los depósitos. Si el depósito permanece adherido después del lavado, entonces debe utilizarse una solución de detergente neutro (pH neutro7) en agua. Cuando es necesario usar una solución de detergente neutro, este debe aplicarse con cepillos suaves o esponjas. El lavado debe hacerse con presión uniforme, limpiando primero con un movimiento horizontal y luego con uno vertical. Aplique el limpiador solo en un área, que pueda ser convenientemente lavada, enjuagada y secada, sin cambiar de posición. La superficie debe ser completamente enjuagada con abundante agua limpia y posteriormente, secada. El escurrimiento de agua y detergente hacia los niveles inferiores debe minimizarse y esas áreas deben enjuagarse lo más pronto posible. No permita que las soluciones jabonosas se sequen sobre las superficies horizontales del aluminio. Siempre limpie las superficies de abajo hacia arriba y continúe con un abundante enjuague con agua limpia de arriba hacia abajo. Los limpiadores y detergentes que no dañan la piel son seguros para limpiar el aluminio anodizado o pintado. Los detergentes y limpiadores más fuertes deben ser cuidadosamente probados sobre una superficie pequeña del metal para observar sus efectos. Si los depósitos en la superficie del aluminio anodizado permanecen aún después de aplicar las técnicas descritas, debe considerarse el uso de esponjas tipo “Scotch Brite”, aun que estas no se recomiendan en perfiles con superficie pintada. Debe mojarse completamente la esponja con agua limpia o solución jabonosa a emplear. Limpie siempre de arriba hacia abajo, frotando el metal con presión uniforme. Enjuague generosamente con agua limpia para remover todos los residuos. Podría ser necesario frotar con la esponja mientras se realiza el enjuague. Para remover depósitos no solubles en agua, tales como silicones, grasa u otros, utilice una solución suave de alcohol en agua. Puede utilizarse alcohol desnaturalizado o metanol o alcohol isopropílico y metanol. Se recomienda iniciar siempre con una solución de una parte de alcohol por 10 partes de agua. Solventes más fuertes pueden tener efectos degradantes sobre la superficie del metal y no deben utilizarse en superficies pintadas. Es posible que este tipo de solventes desgaste las capas de selladores y dañen los materiales utilizados, como el empaque y el sello. Debe probarse siempre en una pequeña área para poder determinar sus efectos sobre todos los elementos de la construcción (empaques, selladores, vidrio, pintura, etc.). PRECAUCIONES Y CONSEJOS •Identifique correctamente el acabado del aluminio para seleccionar el método apropiado de limpieza. Pruebe limpiando una pequeña área primero. •Siempre enjuague abundantemente con agua limpia después de remover cualquier deposito de la superficie. •Al remover depósitos utilizando esponjas “Scotch Brite” hágalo siempre con presión moderada. No pula excesivamente la superficie ya que podría altera la textura o dejar un brillo diferente. •Rocíe abundantemente con agua limpia antes de aplicar el agente limpiador. Los limpiadores no deben ser utilizados indiscriminadamente. Nunca mezcle limpiadores. Mezclar limpiadores no solo puede ser inefectivo, sino también peligroso. Por ejemplo, mezclar limpiadores que contengan cloro, con otros limpiadores que contengan compuestos de amoníaco, puede liberar gases venenosos. •Nunca use limpiadores alcalinos o ácidos agresivos en aluminio con acabado anodizado o pintado. No use limpiadores que contengan fosfato trisódico, ácido fosforito, ácido hidroclorídrico, acido hidrofluorídrico, fluoruros o componentes similares en superficies de aluminio anodizado. •Es preferible limpiar el aluminio en periodos de baja exposición solar (sombra). No es recomendable limpiar superficies calientes (por radiación solar) ya que se pueden acelerar reacciones químicas entre el agente limpiador y el aluminio caliente. También, evite limpiar a bajas temperaturas (por debajo de 10oC) o cuando la temperatura del metal es lo suficientemente baja para causar condensación. Las superficies limpiadas bajo estas condiciones adversas pueden dañarse a tal grado que sería imposible restaurar su apariencia original. •Limpie siempre un área que pueda ser convenientemente lavada y enjuagada sin cambiar de posición. No permita que los compuestos químicos del limpiador se sequen sobre la superficie del aluminio. • Minimice el escurrimiento durante el lavado hacia niveles inferiores del edificio y enjuague esas áreas tan pronto como sea posible. • No utilice limpiadores fuertes en las ventanas cuando existe la posibilidad de que el limpiador entre en contacto con las superficies de aluminio. Si se requiere utilizar un limpiador agresivo en algún otro componente del edificio, debe tenerse cuidado deprevenir que el limpiador entre en contacto con el aluminio anodizado o pintado. • Durante la limpieza preste atención a sus alrededores, piense en su seguridad y la de las personas alrededor primero. • El tipo y frecuencia de limpieza varía con la cantidad de sedimentos atmosféricos y polvo acumulado en la superficie del aluminio, así como con el interés y cuidado de los propietarios. Ante cualquier duda consulte al Departamento de Ventas de Extralum, S.A.

5. INFORMACION TECNICA Aunque el acabado anodizado o pintado de los perfiles EXTRALUM es extremadamente duradero y resistente, siempre necesitan de una adecuada limpieza y mantenimiento. En esta información técnica se presentan métodos aplicables para limpiar la superficie del aluminio, con capa anodizada o pintura, al finalizar los procesos de construcción y para mantenimiento subsecuente. Está dirigida a arquitectos, ingenieros, instaladores, contratistas, administradores de obra y propietarios, interesados en el cuidado y mantenimiento apropiado de aluminio con acabado arquitectónico. ALUMINIO ANODIZADO Como cualquier material de construcción con acabado, el aluminio anodizado requiere un cuidado razonable antes y después de la instalación, así como limpieza y mantenimiento periódico después de instalado. Aún cuando el aluminio anodizado posee una resistencia excepcional a la corrosión, decoloración y desgaste, su belleza natural puede dañarse por contacto con ciertos productos químicos, por condiciones ambientales agresivas o por negligencia. Tales condiciones usualmente afectan solo el acabado de la superficie y no reducen la vida útil del aluminio. Sin embargo, las marcas resultantes pueden ser permanentes. Por ejemplo, cemento, materiales alcalinos y algunos selladores pueden rápidamente corroer la capa anódica si se les permite secar sobre la superficie del metal. ALUMINIO PINTADO En algunos ambientes el polvo y sedimentos podrían no significar un riesgo para la capa de pintura, pero la limpieza y cuidado de la superficie de pintura son condiciones deseables en beneficio de la apariencia del material. La limpieza debe ser estricta en áreas en donde depósitos industriales pesados han opacado la superficie, también cuando se han formado depósitos de materiales usados en los procesos de construcción o cuando por acción de la lluvia o lavados hay escurrimientos de materiales que se depositan sobre la superficie del metal. Tanto las superficies anodizadas como las pintadas, expuestas al ambiente, recogen polvo y sedimentos. La cantidad de contaminantes que se depositan varía dependiendo del área geográfica, las condiciones ambientales, el acabado y la ubicación del edificio. Una limpieza más frecuente será requerida en áreas industriales comparadas con zonas rurales. La frecuencia de precipitaciones pluviales o lluvias, puede favorecer a una reducción en la frecuencia de limpieza, removiendo los depósitos solubles en agua. En regiones tropicales costeras de alta humedad, los ciclos frecuentes de condensación y evaporación pueden ocasionar depósitos salinos que se adhieren tenazmente a la superficie del aluminio. En zonas donde las precipitaciones son bajas, la oportunidad de lavado natural de la superficie es mínima. Para lograr una mayor eficiencia y economía se recomienda programar la limpieza del aluminio junto con otros elementos del edificio, tales como el vidrio. PROCEDIMIENTO DE LIMPIEZA Los depósitos de materiales de construcción, concreto y repello, deben removerse tan pronto como sea posible. El procedimiento exacto para la limpieza varía dependiendo de la naturaleza y grado del depósito. Al seleccionar el método de limpieza deben considerarse todos los materiales de la construcción que podrían verse adversamente afectados por el escurrimiento de soluciones jabonosas o químicas durante el lavado. Se recomienda utilizar agua limpia y realizar la limpieza en condiciones de baja intensidad solar o durante un día nublado. Inicie siempre la limpieza desde el nivel superior hacia los niveles más bajos. Se recomienda iniciar con métodos suaves de limpieza y solo si es necesario, utilizar mayor intensidad. El procedimiento más simple consiste en lavar la superficie con agua limpia, usando una presión moderada para desprender los depósitos. Si el depósito permanece adherido después del lavado, entonces debe utilizarse una solución de detergente neutro (pH neutro7) en agua. Cuando es necesario usar una solución de detergente neutro, este debe aplicarse con cepillos suaves o esponjas. El lavado debe hacerse con presión uniforme, limpiando primero con un movimiento horizontal y luego con uno vertical. Aplique el limpiador solo en un área, que pueda ser convenientemente lavada, enjuagada y secada, sin cambiar de posición. La superficie debe ser completamente enjuagada con abundante agua limpia y posteriormente, secada. El escurrimiento de agua y detergente hacia los niveles inferiores debe minimizarse y esas áreas deben enjuagarse lo más pronto posible. No permita que las soluciones jabonosas se sequen sobre las superficies horizontales del aluminio. Siempre limpie las superficies de abajo hacia arriba y continúe con un abundante enjuague con agua limpia de arriba hacia abajo. Los limpiadores y detergentes que no dañan la piel son seguros para limpiar el aluminio anodizado o pintado. Los detergentes y limpiadores más fuertes deben ser cuidadosamente probados sobre una superficie pequeña del metal para observar sus efectos. Si los depósitos en la superficie del aluminio anodizado permanecen aún después de aplicar las técnicas descritas, debe considerarse el uso de esponjas tipo “Scotch Brite”, aun que estas no se recomiendan en perfiles con superficie pintada. Debe mojarse completamente la esponja con agua limpia o solución jabonosa a emplear. Limpie siempre de arriba hacia abajo, frotando el metal con presión uniforme. Enjuague generosamente con agua limpia para remover todos los residuos. Podría ser necesario frotar con la esponja mientras se realiza el enjuague. Para remover depósitos no solubles en agua, tales como silicones, grasa u otros, utilice una solución suave de alcohol en agua. Puede utilizarse alcohol desnaturalizado o metanol o alcohol isopropílico y metanol. Se recomienda iniciar siempre con una solución de una parte de alcohol por 10 partes de agua. Solventes más fuertes pueden tener efectos degradantes sobre la superficie del metal y no deben utilizarse en superficies pintadas. Es posible que este tipo de solventes desgaste las capas de selladores y dañen los materiales utilizados, como el empaque y el sello. Debe probarse siempre en una pequeña área para poder determinar sus efectos sobre todos los elementos de la construcción (empaques, selladores, vidrio, pintura, etc.). PRECAUCIONES Y CONSEJOS •Identifique correctamente el acabado del aluminio para seleccionar el método apropiado de limpieza. Pruebe limpiando una pequeña área primero. •Siempre enjuague abundantemente con agua limpia después de remover cualquier deposito de la superficie. •Al remover depósitos utilizando esponjas “Scotch Brite” hágalo siempre con presión moderada. No pula excesivamente la superficie ya que podría altera la textura o dejar un brillo diferente. •Rocíe abundantemente con agua limpia antes de aplicar el agente limpiador. Los limpiadores no deben ser utilizados indiscriminadamente. Nunca mezcle limpiadores. Mezclar limpiadores no solo puede ser inefectivo, sino también peligroso. Por ejemplo, mezclar limpiadores que contengan cloro, con otros limpiadores que contengan compuestos de amoníaco, puede liberar gases venenosos. •Nunca use limpiadores alcalinos o ácidos agresivos en aluminio con acabado anodizado o pintado. No use limpiadores que contengan fosfato trisódico, ácido fosforito, ácido hidroclorídrico, acido hidrofluorídrico, fluoruros o componentes similares en superficies de aluminio anodizado. •Es preferible limpiar el aluminio en periodos de baja exposición solar (sombra). No es recomendable limpiar superficies calientes (por radiación solar) ya que se pueden acelerar reacciones químicas entre el agente limpiador y el aluminio caliente. También, evite limpiar a bajas temperaturas (por debajo de 10oC) o cuando la temperatura del metal es lo suficientemente baja para causar condensación. Las superficies limpiadas bajo estas condiciones adversas pueden dañarse a tal grado que sería imposible restaurar su apariencia original. •Limpie siempre un área que pueda ser convenientemente lavada y enjuagada sin cambiar de posición. No permita que los compuestos químicos del limpiador se sequen sobre la superficie del aluminio. • Minimice el escurrimiento durante el lavado hacia niveles inferiores del edificio y enjuague esas áreas tan pronto como sea posible. • No utilice limpiadores fuertes en las ventanas cuando existe la posibilidad de que el limpiador entre en contacto con las superficies de aluminio. Si se requiere utilizar un limpiador agresivo en algún otro componente del edificio, debe tenerse cuidado deprevenir que el limpiador entre en contacto con el aluminio anodizado o pintado. • Durante la limpieza preste atención a sus alrededores, piense en su seguridad y la de las personas alrededor primero. • El tipo y frecuencia de limpieza varía con la cantidad de sedimentos atmosféricos y polvo acumulado en la superficie del aluminio, así como con el interés y cuidado de los propietarios. Ante cualquier duda consulte al Departamento de Ventas de Extralum, S.A.

2. INFORMACION TECNICA Aunque el acabado anodizado o pintado de los perfiles EXTRALUM es extremadamente duradero y resistente, siempre necesitan de una adecuada limpieza y mantenimiento. En esta información técnica se presentan métodos aplicables para limpiar la superficie del aluminio, con capa anodizada o pintura, al finalizar los procesos de construcción y para mantenimiento subsecuente. Está dirigida a arquitectos, ingenieros, instaladores, contratistas, administradores de obra y propietarios, interesados en el cuidado y mantenimiento apropiado de aluminio con acabado arquitectónico. ALUMINIO ANODIZADO Como cualquier material de construcción con acabado, el aluminio anodizado requiere un cuidado razonable antes y después de la instalación, así como limpieza y mantenimiento periódico después de instalado. Aún cuando el aluminio anodizado posee una resistencia excepcional a la corrosión, decoloración y desgaste, su belleza natural puede dañarse por contacto con ciertos productos químicos, por condiciones ambientales agresivas o por negligencia. Tales condiciones usualmente afectan solo el acabado de la superficie y no reducen la vida útil del aluminio. Sin embargo, las marcas resultantes pueden ser permanentes. Por ejemplo, cemento, materiales alcalinos y algunos selladores pueden rápidamente corroer la capa anódica si se les permite secar sobre la superficie del metal. ALUMINIO PINTADO En algunos ambientes el polvo y sedimentos podrían no significar un riesgo para la capa de pintura, pero la limpieza y cuidado de la superficie de pintura son condiciones deseables en beneficio de la apariencia del material. La limpieza debe ser estricta en áreas en donde depósitos industriales pesados han opacado la superficie, también cuando se han formado depósitos de materiales usados en los procesos de construcción o cuando por acción de la lluvia o lavados hay escurrimientos de materiales que se depositan sobre la superficie del metal. Tanto las superficies anodizadas como las pintadas, expuestas al ambiente, recogen polvo y sedimentos. La cantidad de contaminantes que se depositan varía dependiendo del área geográfica, las condiciones ambientales, el acabado y la ubicación del edificio. Una limpieza más frecuente será requerida en áreas industriales comparadas con zonas rurales. La frecuencia de precipitaciones pluviales o lluvias, puede favorecer a una reducción en la frecuencia de limpieza, removiendo los depósitos solubles en agua. En regiones tropicales costeras de alta humedad, los ciclos frecuentes de condensación y evaporación pueden ocasionar depósitos salinos que se adhieren tenazmente a la superficie del aluminio. En zonas donde las precipitaciones son bajas, la oportunidad de lavado natural de la superficie es mínima. Para lograr una mayor eficiencia y economía se recomienda programar la limpieza del aluminio junto con otros elementos del edificio, tales como el vidrio. PROCEDIMIENTO DE LIMPIEZA Los depósitos de materiales de construcción, concreto y repello, deben removerse tan pronto como sea posible. El procedimiento exacto para la limpieza varía dependiendo de la naturaleza y grado del depósito. Al seleccionar el método de limpieza deben considerarse todos los materiales de la construcción que podrían verse adversamente afectados por el escurrimiento de soluciones jabonosas o químicas durante el lavado. Se recomienda utilizar agua limpia y realizar la limpieza en condiciones de baja intensidad solar o durante un día nublado. Inicie siempre la limpieza desde el nivel superior hacia los niveles más bajos. Se recomienda iniciar con métodos suaves de limpieza y solo si es necesario, utilizar mayor intensidad. El procedimiento más simple consiste en lavar la superficie con agua limpia, usando una presión moderada para desprender los depósitos. Si el depósito permanece adherido después del lavado, entonces debe utilizarse una solución de detergente neutro (pH neutro7) en agua. Cuando es necesario usar una solución de detergente neutro, este debe aplicarse con cepillos suaves o esponjas. El lavado debe hacerse con presión uniforme, limpiando primero con un movimiento horizontal y luego con uno vertical. Aplique el limpiador solo en un área, que pueda ser convenientemente lavada, enjuagada y secada, sin cambiar de posición. La superficie debe ser completamente enjuagada con abundante agua limpia y posteriormente, secada. El escurrimiento de agua y detergente hacia los niveles inferiores debe minimizarse y esas áreas deben enjuagarse lo más pronto posible. No permita que las soluciones jabonosas se sequen sobre las superficies horizontales del aluminio. Siempre limpie las superficies de abajo hacia arriba y continúe con un abundante enjuague con agua limpia de arriba hacia abajo. Los limpiadores y detergentes que no dañan la piel son seguros para limpiar el aluminio anodizado o pintado. Los detergentes y limpiadores más fuertes deben ser cuidadosamente probados sobre una superficie pequeña del metal para observar sus efectos. Si los depósitos en la superficie del aluminio anodizado permanecen aún después de aplicar las técnicas descritas, debe considerarse el uso de esponjas tipo “Scotch Brite”, aun que estas no se recomiendan en perfiles con superficie pintada. Debe mojarse completamente la esponja con agua limpia o solución jabonosa a emplear. Limpie siempre de arriba hacia abajo, frotando el metal con presión uniforme. Enjuague generosamente con agua limpia para remover todos los residuos. Podría ser necesario frotar con la esponja mientras se realiza el enjuague. Para remover depósitos no solubles en agua, tales como silicones, grasa u otros, utilice una solución suave de alcohol en agua. Puede utilizarse alcohol desnaturalizado o metanol o alcohol isopropílico y metanol. Se recomienda iniciar siempre con una solución de una parte de alcohol por 10 partes de agua. Solventes más fuertes pueden tener efectos degradantes sobre la superficie del metal y no deben utilizarse en superficies pintadas. Es posible que este tipo de solventes desgaste las capas de selladores y dañen los materiales utilizados, como el empaque y el sello. Debe probarse siempre en una pequeña área para poder determinar sus efectos sobre todos los elementos de la construcción (empaques, selladores, vidrio, pintura, etc.). PRECAUCIONES Y CONSEJOS •Identifique correctamente el acabado del aluminio para seleccionar el método apropiado de limpieza. Pruebe limpiando una pequeña área primero. •Siempre enjuague abundantemente con agua limpia después de remover cualquier deposito de la superficie. •Al remover depósitos utilizando esponjas “Scotch Brite” hágalo siempre con presión moderada. No pula excesivamente la superficie ya que podría altera la textura o dejar un brillo diferente. •Rocíe abundantemente con agua limpia antes de aplicar el agente limpiador. Los limpiadores no deben ser utilizados indiscriminadamente. Nunca mezcle limpiadores. Mezclar limpiadores no solo puede ser inefectivo, sino también peligroso. Por ejemplo, mezclar limpiadores que contengan cloro, con otros limpiadores que contengan compuestos de amoníaco, puede liberar gases venenosos. •Nunca use limpiadores alcalinos o ácidos agresivos en aluminio con acabado anodizado o pintado. No use limpiadores que contengan fosfato trisódico, ácido fosforito, ácido hidroclorídrico, acido hidrofluorídrico, fluoruros o componentes similares en superficies de aluminio anodizado. •Es preferible limpiar el aluminio en periodos de baja exposición solar (sombra). No es recomendable limpiar superficies calientes (por radiación solar) ya que se pueden acelerar reacciones químicas entre el agente limpiador y el aluminio caliente. También, evite limpiar a bajas temperaturas (por debajo de 10oC) o cuando la temperatura del metal es lo suficientemente baja para causar condensación. Las superficies limpiadas bajo estas condiciones adversas pueden dañarse a tal grado que sería imposible restaurar su apariencia original. •Limpie siempre un área que pueda ser convenientemente lavada y enjuagada sin cambiar de posición. No permita que los compuestos químicos del limpiador se sequen sobre la superficie del aluminio. • Minimice el escurrimiento durante el lavado hacia niveles inferiores del edificio y enjuague esas áreas tan pronto como sea posible. • No utilice limpiadores fuertes en las ventanas cuando existe la posibilidad de que el limpiador entre en contacto con las superficies de aluminio. Si se requiere utilizar un limpiador agresivo en algún otro componente del edificio, debe tenerse cuidado deprevenir que el limpiador entre en contacto con el aluminio anodizado o pintado. • Durante la limpieza preste atención a sus alrededores, piense en su seguridad y la de las personas alrededor primero. • El tipo y frecuencia de limpieza varía con la cantidad de sedimentos atmosféricos y polvo acumulado en la superficie del aluminio, así como con el interés y cuidado de los propietarios. Ante cualquier duda consulte al Departamento de Ventas de Extralum, S.A.

3. INFORMACION TECNICA Aunque el acabado anodizado o pintado de los perfiles EXTRALUM es extremadamente duradero y resistente, siempre necesitan de una adecuada limpieza y mantenimiento. En esta información técnica se presentan métodos aplicables para limpiar la superficie del aluminio, con capa anodizada o pintura, al finalizar los procesos de construcción y para mantenimiento subsecuente. Está dirigida a arquitectos, ingenieros, instaladores, contratistas, administradores de obra y propietarios, interesados en el cuidado y mantenimiento apropiado de aluminio con acabado arquitectónico. ALUMINIO ANODIZADO Como cualquier material de construcción con acabado, el aluminio anodizado requiere un cuidado razonable antes y después de la instalación, así como limpieza y mantenimiento periódico después de instalado. Aún cuando el aluminio anodizado posee una resistencia excepcional a la corrosión, decoloración y desgaste, su belleza natural puede dañarse por contacto con ciertos productos químicos, por condiciones ambientales agresivas o por negligencia. Tales condiciones usualmente afectan solo el acabado de la superficie y no reducen la vida útil del aluminio. Sin embargo, las marcas resultantes pueden ser permanentes. Por ejemplo, cemento, materiales alcalinos y algunos selladores pueden rápidamente corroer la capa anódica si se les permite secar sobre la superficie del metal. ALUMINIO PINTADO En algunos ambientes el polvo y sedimentos podrían no significar un riesgo para la capa de pintura, pero la limpieza y cuidado de la superficie de pintura son condiciones deseables en beneficio de la apariencia del material. La limpieza debe ser estricta en áreas en donde depósitos industriales pesados han opacado la superficie, también cuando se han formado depósitos de materiales usados en los procesos de construcción o cuando por acción de la lluvia o lavados hay escurrimientos de materiales que se depositan sobre la superficie del metal. Tanto las superficies anodizadas como las pintadas, expuestas al ambiente, recogen polvo y sedimentos. La cantidad de contaminantes que se depositan varía dependiendo del área geográfica, las condiciones ambientales, el acabado y la ubicación del edificio. Una limpieza más frecuente será requerida en áreas industriales comparadas con zonas rurales. La frecuencia de precipitaciones pluviales o lluvias, puede favorecer a una reducción en la frecuencia de limpieza, removiendo los depósitos solubles en agua. En regiones tropicales costeras de alta humedad, los ciclos frecuentes de condensación y evaporación pueden ocasionar depósitos salinos que se adhieren tenazmente a la superficie del aluminio. En zonas donde las precipitaciones son bajas, la oportunidad de lavado natural de la superficie es mínima. Para lograr una mayor eficiencia y economía se recomienda programar la limpieza del aluminio junto con otros elementos del edificio, tales como el vidrio. PROCEDIMIENTO DE LIMPIEZA Los depósitos de materiales de construcción, concreto y repello, deben removerse tan pronto como sea posible. El procedimiento exacto para la limpieza varía dependiendo de la naturaleza y grado del depósito. Al seleccionar el método de limpieza deben considerarse todos los materiales de la construcción que podrían verse adversamente afectados por el escurrimiento de soluciones jabonosas o químicas durante el lavado. Se recomienda utilizar agua limpia y realizar la limpieza en condiciones de baja intensidad solar o durante un día nublado. Inicie siempre la limpieza desde el nivel superior hacia los niveles más bajos. Se recomienda iniciar con métodos suaves de limpieza y solo si es necesario, utilizar mayor intensidad. El procedimiento más simple consiste en lavar la superficie con agua limpia, usando una presión moderada para desprender los depósitos. Si el depósito permanece adherido después del lavado, entonces debe utilizarse una solución de detergente neutro (pH neutro7) en agua. Cuando es necesario usar una solución de detergente neutro, este debe aplicarse con cepillos suaves o esponjas. El lavado debe hacerse con presión uniforme, limpiando primero con un movimiento horizontal y luego con uno vertical. Aplique el limpiador solo en un área, que pueda ser convenientemente lavada, enjuagada y secada, sin cambiar de posición. La superficie debe ser completamente enjuagada con abundante agua limpia y posteriormente, secada. El escurrimiento de agua y detergente hacia los niveles inferiores debe minimizarse y esas áreas deben enjuagarse lo más pronto posible. No permita que las soluciones jabonosas se sequen sobre las superficies horizontales del aluminio. Siempre limpie las superficies de abajo hacia arriba y continúe con un abundante enjuague con agua limpia de arriba hacia abajo. Los limpiadores y detergentes que no dañan la piel son seguros para limpiar el aluminio anodizado o pintado. Los detergentes y limpiadores más fuertes deben ser cuidadosamente probados sobre una superficie pequeña del metal para observar sus efectos. Si los depósitos en la superficie del aluminio anodizado permanecen aún después de aplicar las técnicas descritas, debe considerarse el uso de esponjas tipo “Scotch Brite”, aun que estas no se recomiendan en perfiles con superficie pintada. Debe mojarse completamente la esponja con agua limpia o solución jabonosa a emplear. Limpie siempre de arriba hacia abajo, frotando el metal con presión uniforme. Enjuague generosamente con agua limpia para remover todos los residuos. Podría ser necesario frotar con la esponja mientras se realiza el enjuague. Para remover depósitos no solubles en agua, tales como silicones, grasa u otros, utilice una solución suave de alcohol en agua. Puede utilizarse alcohol desnaturalizado o metanol o alcohol isopropílico y metanol. Se recomienda iniciar siempre con una solución de una parte de alcohol por 10 partes de agua. Solventes más fuertes pueden tener efectos degradantes sobre la superficie del metal y no deben utilizarse en superficies pintadas. Es posible que este tipo de solventes desgaste las capas de selladores y dañen los materiales utilizados, como el empaque y el sello. Debe probarse siempre en una pequeña área para poder determinar sus efectos sobre todos los elementos de la construcción (empaques, selladores, vidrio, pintura, etc.). PRECAUCIONES Y CONSEJOS •Identifique correctamente el acabado del aluminio para seleccionar el método apropiado de limpieza. Pruebe limpiando una pequeña área primero. •Siempre enjuague abundantemente con agua limpia después de remover cualquier deposito de la superficie. •Al remover depósitos utilizando esponjas “Scotch Brite” hágalo siempre con presión moderada. No pula excesivamente la superficie ya que podría altera la textura o dejar un brillo diferente. •Rocíe abundantemente con agua limpia antes de aplicar el agente limpiador. Los limpiadores no deben ser utilizados indiscriminadamente. Nunca mezcle limpiadores. Mezclar limpiadores no solo puede ser inefectivo, sino también peligroso. Por ejemplo, mezclar limpiadores que contengan cloro, con otros limpiadores que contengan compuestos de amoníaco, puede liberar gases venenosos. •Nunca use limpiadores alcalinos o ácidos agresivos en aluminio con acabado anodizado o pintado. No use limpiadores que contengan fosfato trisódico, ácido fosforito, ácido hidroclorídrico, acido hidrofluorídrico, fluoruros o componentes similares en superficies de aluminio anodizado. •Es preferible limpiar el aluminio en periodos de baja exposición solar (sombra). No es recomendable limpiar superficies calientes (por radiación solar) ya que se pueden acelerar reacciones químicas entre el agente limpiador y el aluminio caliente. También, evite limpiar a bajas temperaturas (por debajo de 10oC) o cuando la temperatura del metal es lo suficientemente baja para causar condensación. Las superficies limpiadas bajo estas condiciones adversas pueden dañarse a tal grado que sería imposible restaurar su apariencia original. •Limpie siempre un área que pueda ser convenientemente lavada y enjuagada sin cambiar de posición. No permita que los compuestos químicos del limpiador se sequen sobre la superficie del aluminio. • Minimice el escurrimiento durante el lavado hacia niveles inferiores del edificio y enjuague esas áreas tan pronto como sea posible. • No utilice limpiadores fuertes en las ventanas cuando existe la posibilidad de que el limpiador entre en contacto con las superficies de aluminio. Si se requiere utilizar un limpiador agresivo en algún otro componente del edificio, debe tenerse cuidado deprevenir que el limpiador entre en contacto con el aluminio anodizado o pintado. • Durante la limpieza preste atención a sus alrededores, piense en su seguridad y la de las personas alrededor primero. • El tipo y frecuencia de limpieza varía con la cantidad de sedimentos atmosféricos y polvo acumulado en la superficie del aluminio, así como con el interés y cuidado de los propietarios. Ante cualquier duda consulte al Departamento de Ventas de Extralum, S.A.

4. INFORMACION TECNICA Aunque el acabado anodizado o pintado de los perfiles EXTRALUM es extremadamente duradero y resistente, siempre necesitan de una adecuada limpieza y mantenimiento. En esta información técnica se presentan métodos aplicables para limpiar la superficie del aluminio, con capa anodizada o pintura, al finalizar los procesos de construcción y para mantenimiento subsecuente. Está dirigida a arquitectos, ingenieros, instaladores, contratistas, administradores de obra y propietarios, interesados en el cuidado y mantenimiento apropiado de aluminio con acabado arquitectónico. ALUMINIO ANODIZADO Como cualquier material de construcción con acabado, el aluminio anodizado requiere un cuidado razonable antes y después de la instalación, así como limpieza y mantenimiento periódico después de instalado. Aún cuando el aluminio anodizado posee una resistencia excepcional a la corrosión, decoloración y desgaste, su belleza natural puede dañarse por contacto con ciertos productos químicos, por condiciones ambientales agresivas o por negligencia. Tales condiciones usualmente afectan solo el acabado de la superficie y no reducen la vida útil del aluminio. Sin embargo, las marcas resultantes pueden ser permanentes. Por ejemplo, cemento, materiales alcalinos y algunos selladores pueden rápidamente corroer la capa anódica si se les permite secar sobre la superficie del metal. ALUMINIO PINTADO En algunos ambientes el polvo y sedimentos podrían no significar un riesgo para la capa de pintura, pero la limpieza y cuidado de la superficie de pintura son condiciones deseables en beneficio de la apariencia del material. La limpieza debe ser estricta en áreas en donde depósitos industriales pesados han opacado la superficie, también cuando se han formado depósitos de materiales usados en los procesos de construcción o cuando por acción de la lluvia o lavados hay escurrimientos de materiales que se depositan sobre la superficie del metal. Tanto las superficies anodizadas como las pintadas, expuestas al ambiente, recogen polvo y sedimentos. La cantidad de contaminantes que se depositan varía dependiendo del área geográfica, las condiciones ambientales, el acabado y la ubicación del edificio. Una limpieza más frecuente será requerida en áreas industriales comparadas con zonas rurales. La frecuencia de precipitaciones pluviales o lluvias, puede favorecer a una reducción en la frecuencia de limpieza, removiendo los depósitos solubles en agua. En regiones tropicales costeras de alta humedad, los ciclos frecuentes de condensación y evaporación pueden ocasionar depósitos salinos que se adhieren tenazmente a la superficie del aluminio. En zonas donde las precipitaciones son bajas, la oportunidad de lavado natural de la superficie es mínima. Para lograr una mayor eficiencia y economía se recomienda programar la limpieza del aluminio junto con otros elementos del edificio, tales como el vidrio. PROCEDIMIENTO DE LIMPIEZA Los depósitos de materiales de construcción, concreto y repello, deben removerse tan pronto como sea posible. El procedimiento exacto para la limpieza varía dependiendo de la naturaleza y grado del depósito. Al seleccionar el método de limpieza deben considerarse todos los materiales de la construcción que podrían verse adversamente afectados por el escurrimiento de soluciones jabonosas o químicas durante el lavado. Se recomienda utilizar agua limpia y realizar la limpieza en condiciones de baja intensidad solar o durante un día nublado. Inicie siempre la limpieza desde el nivel superior hacia los niveles más bajos. Se recomienda iniciar con métodos suaves de limpieza y solo si es necesario, utilizar mayor intensidad. El procedimiento más simple consiste en lavar la superficie con agua limpia, usando una presión moderada para desprender los depósitos. Si el depósito permanece adherido después del lavado, entonces debe utilizarse una solución de detergente neutro (pH neutro7) en agua. Cuando es necesario usar una solución de detergente neutro, este debe aplicarse con cepillos suaves o esponjas. El lavado debe hacerse con presión uniforme, limpiando primero con un movimiento horizontal y luego con uno vertical. Aplique el limpiador solo en un área, que pueda ser convenientemente lavada, enjuagada y secada, sin cambiar de posición. La superficie debe ser completamente enjuagada con abundante agua limpia y posteriormente, secada. El escurrimiento de agua y detergente hacia los niveles inferiores debe minimizarse y esas áreas deben enjuagarse lo más pronto posible. No permita que las soluciones jabonosas se sequen sobre las superficies horizontales del aluminio. Siempre limpie las superficies de abajo hacia arriba y continúe con un abundante enjuague con agua limpia de arriba hacia abajo. Los limpiadores y detergentes que no dañan la piel son seguros para limpiar el aluminio anodizado o pintado. Los detergentes y limpiadores más fuertes deben ser cuidadosamente probados sobre una superficie pequeña del metal para observar sus efectos. Si los depósitos en la superficie del aluminio anodizado permanecen aún después de aplicar las técnicas descritas, debe considerarse el uso de esponjas tipo “Scotch Brite”, aun que estas no se recomiendan en perfiles con superficie pintada. Debe mojarse completamente la esponja con agua limpia o solución jabonosa a emplear. Limpie siempre de arriba hacia abajo, frotando el metal con presión uniforme. Enjuague generosamente con agua limpia para remover todos los residuos. Podría ser necesario frotar con la esponja mientras se realiza el enjuague. Para remover depósitos no solubles en agua, tales como silicones, grasa u otros, utilice una solución suave de alcohol en agua. Puede utilizarse alcohol desnaturalizado o metanol o alcohol isopropílico y metanol. Se recomienda iniciar siempre con una solución de una parte de alcohol por 10 partes de agua. Solventes más fuertes pueden tener efectos degradantes sobre la superficie del metal y no deben utilizarse en superficies pintadas. Es posible que este tipo de solventes desgaste las capas de selladores y dañen los materiales utilizados, como el empaque y el sello. Debe probarse siempre en una pequeña área para poder determinar sus efectos sobre todos los elementos de la construcción (empaques, selladores, vidrio, pintura, etc.). PRECAUCIONES Y CONSEJOS •Identifique correctamente el acabado del aluminio para seleccionar el método apropiado de limpieza. Pruebe limpiando una pequeña área primero. •Siempre enjuague abundantemente con agua limpia después de remover cualquier deposito de la superficie. •Al remover depósitos utilizando esponjas “Scotch Brite” hágalo siempre con presión moderada. No pula excesivamente la superficie ya que podría altera la textura o dejar un brillo diferente. •Rocíe abundantemente con agua limpia antes de aplicar el agente limpiador. Los limpiadores no deben ser utilizados indiscriminadamente. Nunca mezcle limpiadores. Mezclar limpiadores no solo puede ser inefectivo, sino también peligroso. Por ejemplo, mezclar limpiadores que contengan cloro, con otros limpiadores que contengan compuestos de amoníaco, puede liberar gases venenosos. •Nunca use limpiadores alcalinos o ácidos agresivos en aluminio con acabado anodizado o pintado. No use limpiadores que contengan fosfato trisódico, ácido fosforito, ácido hidroclorídrico, acido hidrofluorídrico, fluoruros o componentes similares en superficies de aluminio anodizado. •Es preferible limpiar el aluminio en periodos de baja exposición solar (sombra). No es recomendable limpiar superficies calientes (por radiación solar) ya que se pueden acelerar reacciones químicas entre el agente limpiador y el aluminio caliente. También, evite limpiar a bajas temperaturas (por debajo de 10oC) o cuando la temperatura del metal es lo suficientemente baja para causar condensación. Las superficies limpiadas bajo estas condiciones adversas pueden dañarse a tal grado que sería imposible restaurar su apariencia original. •Limpie siempre un área que pueda ser convenientemente lavada y enjuagada sin cambiar de posición. No permita que los compuestos químicos del limpiador se sequen sobre la superficie del aluminio. • Minimice el escurrimiento durante el lavado hacia niveles inferiores del edificio y enjuague esas áreas tan pronto como sea posible. • No utilice limpiadores fuertes en las ventanas cuando existe la posibilidad de que el limpiador entre en contacto con las superficies de aluminio. Si se requiere utilizar un limpiador agresivo en algún otro componente del edificio, debe tenerse cuidado deprevenir que el limpiador entre en contacto con el aluminio anodizado o pintado. • Durante la limpieza preste atención a sus alrededores, piense en su seguridad y la de las personas alrededor primero. • El tipo y frecuencia de limpieza varía con la cantidad de sedimentos atmosféricos y polvo acumulado en la superficie del aluminio, así como con el interés y cuidado de los propietarios. Ante cualquier duda consulte al Departamento de Ventas de Extralum, S.A.

1. INFORMACION TECNICA Aunque el acabado anodizado o pintado de los perfiles EXTRALUM es extremadamente duradero y resistente, siempre necesitan de una adecuada limpieza y mantenimiento. En esta información técnica se presentan métodos aplicables para limpiar la superficie del aluminio, con capa anodizada o pintura, al finalizar los procesos de construcción y para mantenimiento subsecuente. Está dirigida a arquitectos, ingenieros, instaladores, contratistas, administradores de obra y propietarios, interesados en el cuidado y mantenimiento apropiado de aluminio con acabado arquitectónico. ALUMINIO ANODIZADO Como cualquier material de construcción con acabado, el aluminio anodizado requiere un cuidado razonable antes y después de la instalación, así como limpieza y mantenimiento periódico después de instalado. Aún cuando el aluminio anodizado posee una resistencia excepcional a la corrosión, decoloración y desgaste, su belleza natural puede dañarse por contacto con ciertos productos químicos, por condiciones ambientales agresivas o por negligencia. Tales condiciones usualmente afectan solo el acabado de la superficie y no reducen la vida útil del aluminio. Sin embargo, las marcas resultantes pueden ser permanentes. Por ejemplo, cemento, materiales alcalinos y algunos selladores pueden rápidamente corroer la capa anódica si se les permite secar sobre la superficie del metal. ALUMINIO PINTADO En algunos ambientes el polvo y sedimentos podrían no significar un riesgo para la capa de pintura, pero la limpieza y cuidado de la superficie de pintura son condiciones deseables en beneficio de la apariencia del material. La limpieza debe ser estricta en áreas en donde depósitos industriales pesados han opacado la superficie, también cuando se han formado depósitos de materiales usados en los procesos de construcción o cuando por acción de la lluvia o lavados hay escurrimientos de materiales que se depositan sobre la superficie del metal. Tanto las superficies anodizadas como las pintadas, expuestas al ambiente, recogen polvo y sedimentos. La cantidad de contaminantes que se depositan varía dependiendo del área geográfica, las condiciones ambientales, el acabado y la ubicación del edificio. Una limpieza más frecuente será requerida en áreas industriales comparadas con zonas rurales. La frecuencia de precipitaciones pluviales o lluvias, puede favorecer a una reducción en la frecuencia de limpieza, removiendo los depósitos solubles en agua. En regiones tropicales costeras de alta humedad, los ciclos frecuentes de condensación y evaporación pueden ocasionar depósitos salinos que se adhieren tenazmente a la superficie del aluminio. En zonas donde las precipitaciones son bajas, la oportunidad de lavado natural de la superficie es mínima. Para lograr una mayor eficiencia y economía se recomienda programar la limpieza del aluminio junto con otros elementos del edificio, tales como el vidrio. PROCEDIMIENTO DE LIMPIEZA Los depósitos de materiales de construcción, concreto y repello, deben removerse tan pronto como sea posible. El procedimiento exacto para la limpieza varía dependiendo de la naturaleza y grado del depósito. Al seleccionar el método de limpieza deben considerarse todos los materiales de la construcción que podrían verse adversamente afectados por el escurrimiento de soluciones jabonosas o químicas durante el lavado. Se recomienda utilizar agua limpia y realizar la limpieza en condiciones de baja intensidad solar o durante un día nublado. Inicie siempre la limpieza desde el nivel superior hacia los niveles más bajos. Se recomienda iniciar con métodos suaves de limpieza y solo si es necesario, utilizar mayor intensidad. El procedimiento más simple consiste en lavar la superficie con agua limpia, usando una presión moderada para desprender los depósitos. Si el depósito permanece adherido después del lavado, entonces debe utilizarse una solución de detergente neutro (pH neutro7) en agua. Cuando es necesario usar una solución de detergente neutro, este debe aplicarse con cepillos suaves o esponjas. El lavado debe hacerse con presión uniforme, limpiando primero con un movimiento horizontal y luego con uno vertical. Aplique el limpiador solo en un área, que pueda ser convenientemente lavada, enjuagada y secada, sin cambiar de posición. La superficie debe ser completamente enjuagada con abundante agua limpia y posteriormente, secada. El escurrimiento de agua y detergente hacia los niveles inferiores debe minimizarse y esas áreas deben enjuagarse lo más pronto posible. No permita que las soluciones jabonosas se sequen sobre las superficies horizontales del aluminio. Siempre limpie las superficies de abajo hacia arriba y continúe con un abundante enjuague con agua limpia de arriba hacia abajo. Los limpiadores y detergentes que no dañan la piel son seguros para limpiar el aluminio anodizado o pintado. Los detergentes y limpiadores más fuertes deben ser cuidadosamente probados sobre una superficie pequeña del metal para observar sus efectos. Si los depósitos en la superficie del aluminio anodizado permanecen aún después de aplicar las técnicas descritas, debe considerarse el uso de esponjas tipo “Scotch Brite”, aun que estas no se recomiendan en perfiles con superficie pintada. Debe mojarse completamente la esponja con agua limpia o solución jabonosa a emplear. Limpie siempre de arriba hacia abajo, frotando el metal con presión uniforme. Enjuague generosamente con agua limpia para remover todos los residuos. Podría ser necesario frotar con la esponja mientras se realiza el enjuague. Para remover depósitos no solubles en agua, tales como silicones, grasa u otros, utilice una solución suave de alcohol en agua. Puede utilizarse alcohol desnaturalizado o metanol o alcohol isopropílico y metanol. Se recomienda iniciar siempre con una solución de una parte de alcohol por 10 partes de agua. Solventes más fuertes pueden tener efectos degradantes sobre la superficie del metal y no deben utilizarse en superficies pintadas. Es posible que este tipo de solventes desgaste las capas de selladores y dañen los materiales utilizados, como el empaque y el sello. Debe probarse siempre en una pequeña área para poder determinar sus efectos sobre todos los elementos de la construcción (empaques, selladores, vidrio, pintura, etc.). PRECAUCIONES Y CONSEJOS •Identifique correctamente el acabado del aluminio para seleccionar el método apropiado de limpieza. Pruebe limpiando una pequeña área primero. •Siempre enjuague abundantemente con agua limpia después de remover cualquier deposito de la superficie. •Al remover depósitos utilizando esponjas “Scotch Brite” hágalo siempre con presión moderada. No pula excesivamente la superficie ya que podría altera la textura o dejar un brillo diferente. •Rocíe abundantemente con agua limpia antes de aplicar el agente limpiador. Los limpiadores no deben ser utilizados indiscriminadamente. Nunca mezcle limpiadores. Mezclar limpiadores no solo puede ser inefectivo, sino también peligroso. Por ejemplo, mezclar limpiadores que contengan cloro, con otros limpiadores que contengan compuestos de amoníaco, puede liberar gases venenosos. •Nunca use limpiadores alcalinos o ácidos agresivos en aluminio con acabado anodizado o pintado. No use limpiadores que contengan fosfato trisódico, ácido fosforito, ácido hidroclorídrico, acido hidrofluorídrico, fluoruros o componentes similares en superficies de aluminio anodizado. •Es preferible limpiar el aluminio en periodos de baja exposición solar (sombra). No es recomendable limpiar superficies calientes (por radiación solar) ya que se pueden acelerar reacciones químicas entre el agente limpiador y el aluminio caliente. También, evite limpiar a bajas temperaturas (por debajo de 10oC) o cuando la temperatura del metal es lo suficientemente baja para causar condensación. Las superficies limpiadas bajo estas condiciones adversas pueden dañarse a tal grado que sería imposible restaurar su apariencia original. •Limpie siempre un área que pueda ser convenientemente lavada y enjuagada sin cambiar de posición. No permita que los compuestos químicos del limpiador se sequen sobre la superficie del aluminio. • Minimice el escurrimiento durante el lavado hacia niveles inferiores del edificio y enjuague esas áreas tan pronto como sea posible. • No utilice limpiadores fuertes en las ventanas cuando existe la posibilidad de que el limpiador entre en contacto con las superficies de aluminio. Si se requiere utilizar un limpiador agresivo en algún otro componente del edificio, debe tenerse cuidado deprevenir que el limpiador entre en contacto con el aluminio anodizado o pintado. • Durante la limpieza preste atención a sus alrededores, piense en su seguridad y la de las personas alrededor primero. • El tipo y frecuencia de limpieza varía con la cantidad de sedimentos atmosféricos y polvo acumulado en la superficie del aluminio, así como con el interés y cuidado de los propietarios. Ante cualquier duda consulte al Departamento de Ventas de Extralum, S.A.

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